Para negocios que atienden por WhatsApp

Tus clientes escriben.
¿Quién les responde?

Entre clientes, pedidos y el día a día, siempre hay un mensaje esperando.

Sin conocimientos técnicos. Lo configuras tú mismo.

El día a día

¿Te suena?

Mientras atiendes

El teléfono vibra mientras atiendes. Lo miras, no puedes contestar, y se te olvida.

Después de cerrar

Cierras a las 7. A las 10 sigues respondiendo desde la cama.

“¿Me mandas foto?”

Precio, horario, foto. Y tú buscando en la galería, entre fotos de la familia y capturas de pantalla.

Con empleados, igual

Tu empleado está atendiendo. El WhatsApp, otra vez, queda para después.

Cuando por fin funciona

Pagaste un anuncio. El WhatsApp explotó.

Lanzas una promo en Instagram o Facebook y en una hora llegan más mensajes que en una semana. Ni con una persona dedicada solo a eso se alcanza a contestar todo a tiempo.

Y quien escribe desde un anuncio quiere respuesta ya. Si tarda, se enfría.

Cada mensaje sin respuesta es publicidad que pagaste y se perdió.

Lo que no se ve

El cliente que no recibe respuesta le escribe a otro.

No se quejó. Simplemente se fue.

Por eso nunca lo ves: no queda una queja, ni una mala reseña. Solo una conversación que se apagó.

Y cuando sí respondes

¿Es siempre la respuesta correcta?

Si atiendes solo

Respondes rápido, de memoria, entre dos clientes. El precio cambió el mes pasado, la promo terminó ayer… y no siempre te acuerdas.

Si tienes empleados

Tu empleado responde como puede. No es mala voluntad: nadie le escribió todo lo que tú sabes.

Resultado: cada cliente recibe una versión distinta de tu negocio.

¿Por qué pasa?

Tu negocio está en todas partes. Menos en un solo lugar.

Precios

  • Corte … $30.000 $35.000
  • Barba … ¿$20.000?
  • Promo … ¿hasta cuándo?
Los precios, en un cuaderno.
Las fotos, perdidas en la galería.

Jueves

  • 10:00 Sra. Pérez
  • 11:30 ¿?
  • 4:00 Andrés
Las citas, en una agenda de papel.
  • Juan barba
  • Señora del martes
  • Cliente nuevo 3
  • Mamá de Sofía (tinte)
Los clientes, con apodos en el teléfono.

Los festivos, las excepciones, lo que ya no haces, quién paga después…

Y todo lo demás, en tu cabeza.

Por eso nadie más puede responder por ti.

No te faltan ganas. Te falta un lugar donde esté todo.

Y una mano extra en tu WhatsApp que lo use, sin contratar a nadie.

Primero, la base

Sereno: el lugar donde vive tu negocio.

Sereno guarda tu negocio. Tu asistente lo cuenta. Lo escribes una vez, lo cambias cuando quieras.

Catálogo

Guarda
Productos y servicios, precios, descripciones y duraciones.
Tu asistente lo usa para
dar el precio correcto, siempre el mismo.

Agenda

Guarda
Tus horarios y las citas ya ocupadas.
Tu asistente lo usa para
decir qué espacios quedan libres, sin equivocarse.

Tu asistente

Guarda
Su tono y lo que sabe de tu negocio: qué vendes, dónde y en qué horario.
Para
hablar como tu negocio, no como un robot.

Y cada cajón nuevo hace que tu asistente sepa un poco más de tu negocio.

Después, la voz

Así trabaja tu asistente

Lo que tú escribes es lo que tu cliente recibe. Para todos, a cualquier hora, la misma respuesta.

Catálogo + Agenda

Responde sobre tus precios y servicios

Responde con la información que tú mismo cargas en tu catálogo. Si cambias un precio, tu asistente lo sabe al instante.

El mismo cliente de antes. Esta vez, atendido.

Agenda

Da tu disponibilidad real

Consulta tu agenda antes de responder. No promete horarios que no tienes. La reserva la confirmas tú.

Conversaciones

Te marca lo que necesita tu atención

Cuando un cliente quiere reservar o comprar, tu asistente le pide los datos necesarios y te deja la solicitud lista para confirmar.

Tú decides. Siempre.

Empieza en 3 pasos

  1. Crea tu cuenta.
  2. Conecta tu WhatsApp Business con la conexión oficial de Meta.
  3. Llena tus cajones: qué ofreces, tus horarios y el tono con el que quieres que hable.

Después, agregas tu catálogo y tu agenda desde tu panel.

Preguntas frecuentes

¿Mi asistente me reemplaza?

No. Se encarga de las preguntas que se repiten todos los días. Las reservas, las ventas y todo lo que necesita tu decisión quedan en tus manos.

¿Y si no sabe la respuesta?

No inventa. Responde con tu catálogo, tus horarios y tu agenda. Si no tiene la información, la conversación queda marcada para que tú respondas.

¿Puedo responder yo mismo?

Sí. Desde tu panel puedes tomar cualquier conversación en cualquier momento.

¿Mis clientes saben que hablan con un asistente?

Tu asistente responde en nombre de tu negocio. Si un cliente pregunta si está hablando con un asistente, lo reconoce con transparencia.

¿Para qué tipo de negocios sirve?

Para negocios que venden productos o servicios y reciben preguntas por WhatsApp: salones de belleza, consultorios, tiendas, experiencias y más.

¿Qué pasa si cambio un precio?

Lo cambias en tu panel y desde ese momento el asistente responde con el nuevo precio.

Tu negocio en orden.
Tus clientes, siempre bien atendidos.

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